“Infamélica”, de Rolando Revagliatti. La existencia humana bajo la mirada irónica
En el poemario Infamélica (Ed.
Leviatán, Ciudad de Buenos Aires, 2022),
Rolando Revagliatti emplea el desliz
irónico, el doblez, el juego del pensamiento
que nunca es liso, que se despliega en sus
muchas dimensiones y matices para ofrecernos
un compendio de la condición humana.
Comulgamos de esta forma con una cantidad de
perfiles expuestos en determinadas
situaciones íntimas y desgajadas.
Libro constituido por poemas que se
encuentran al borde de la reflexión sagaz,
burlesca e, incluso, alucinada. Poesía de
conclusión en tanto el poema se muestra como
el resultado final de un proceso de
indagación, los mecanismos de descubrimiento
permanecen ocultos, motivo por el cual el
poema adquiere cierto carácter de
revelación, una suerte de epifanía matizada
con el juego de fricción que aporta la
mirada irónica. El poema surge entonces como
resultado final de una ardua exploración. El
desarrollo que hizo arribar a ese resultado
está fuera del campo del texto, pero permite
entrever una historia como si el poema fuera
la pieza final de un rompecabezas.
Si lo que se muestra es la revelación o el
acto de descubrimiento, la poesía es casi
cercana a lo oracular, aunque lo que devino
haya sido un proceso de agudo trabajo de
discernimiento. El juego irónico deja
deslizar un borde de melancolía, cada poema
se perfila a la manera de una sesgada postal
de la existencia humana. Y es tal la
captación que ese fragmento funciona como la
parte por el todo, por lo que, siguiendo la
lógica del holograma, el detalle contiene la
totalidad de un modo perfecto.
Cada poema se centra en la visualización de
lo que podríamos llamar “personaje”, aunque
esta categoría esté más ligada al género
novela, potpurrí de personajes, entonces,
mirados con agudeza, y la agudeza despunta
en cada poema produciendo un efecto Eureka
que suele traslucir el costado de alguna
frustración. Así, Infamélica deviene
en un fresco de focalización de la conducta
humana, un fresco que posee rango de
universalidad por la diversidad de
caracteres expuestos.
Al leer este libro sobreviene la sensación
de asomarnos a una profundidad que promete
más profundidad, pero que, en virtud de la
estética empleada, nos introduce en un juego
del que nadie puede salir indemne, ya que, a
pesar del tono que roza la sorna, va
contorneando, a medida que se avanza en la
lectura, la hondura de lo retratado su cariz
dramático. El efecto poético se encuentra
justamente en esa delicada tensión entre
drama e ironía. El doblez y la tensión se
mantienen expectantes gracias a un
equilibrio que no muestra fisuras.
Cada poema encierra o esboza a su vez una
historia. La historia transcurre en un
trasfondo y el poema es el iceberg, iceberg
cuya zona visible se vuelve provocativa. Lo
que está debajo se vislumbra como si
espiáramos a través del ojo de una
cerradura, y lo entrevisto promete
resonancias lejanas. Podría también
considerarse a estos poemas desde el punto
de vista de un relevamiento de voces de un
listado de personajes variopintos. Voces
múltiples, disímiles, acaso el correlato
poético de lo que en narrativa es la novela
La colmena, de Camilo José Cela,
construida con breves escenas y muchos
personajes.
Cada poema alumbra un aspecto
identificatorio del personaje y ese rasgo lo
define; a pesar de su brevedad, resulta
suficiente para que intuyamos o completemos
la totalidad de los aspectos no iluminados
que el lenguaje ha traído hasta la
superficie textual.
Estos poemas lúcidos, con algo de
extravagantes, a veces rozan la estructura
de un silogismo. Este gesto poético se
acerca a una especie de stand up
poético por su impronta y por el impacto
producido, por su disparo certero y su
eficacia comunicacional. A la vez, cada
poema juega con la estructura del chiste: el
humor es un basamento de la mirada y está
por detrás sustentándolo todo.
No escapa al lector la existencia de una
actitud reflexiva que flota en cada poema, o
quizá sería más acertado afirmar que en cada
poema se recluye una idea directriz. El
poema parece haberle extraído el jugo a la
vida de un manotazo, arrebatándole de esta
forma el sentido con un tono que se ubica en
el límite, un tono difícil de lograr que
aquí se sostiene mediante al empleo de la ya
mencionada fina ironía.
Probablemente la estructura del chiste, con
su condimento de sorpresa, aporte al efecto
de revelación su cuota de peso. De algún
modo, el poema aparece en este libro como
resultado de una introspección comprometida
con un determinado aspecto de los personajes
abordados. A veces, un poema es un simple
diálogo, ya que aquí los personajes tienen
voz propia, por lo que podría decirse que el
yo del sujeto de la enunciación se travistió
en lo múltiple realizando paralelamente un
desplazamiento en abanico sumamente amplio.
Despliegue de voces y personajes que
experimentan un drama personal y privado,
expresado principalmente con un leve desliz
jocoso. El drama de la vida le hace un guiño
a la comicidad y, sin salirse de esa
tensión, el poema instaura su espacio. El
juego irónico no cesa. La distancia que
establece la ironía desde el vamos es un
pivote constante, esa distancia le otorga a
la mirada su sagacidad.
También podría pensarse este poemario como
un compendio burlón de la sexualidad humana.
Estamos ante una obra en cierto sentido
inclasificable, tal vez porque el
ingrediente del humor le da versatilidad al
enfoque. Es necesario destacar que el tono
paródico no está exento de una mirada
piadosa.
Si concebimos este libro como un compendio
de voces de personajes focalizados en su
intimidad —la intimidad del deseo, la
intimidad de los cuerpos, las intenciones
fallidas, etc., como núcleos del material
poético—, estas voces podrían asimilarse a
la voz del tango, cuyos repertorios suelen
ser los discursos de un varón, repertorio
que aquí se encuentra, por supuesto, en
clave de sorna. Hay registros palpables de
esto en algunos poemas, como el de la página
63.
En unos cuantos poemas aflora la tensión
dramática del relato, lo que patentiza su
conexión con el tango. En Infamélica,
igual que en las letras de tango, se cuenta
una historia en cada poema. Sin embargo, se
detecta un desplazamiento del tono tangueril
hacia la zona irónica, lo que equivaldría a
equipararlo a esa clase de tangos que no
eludieron la burla o la crítica, sin
embargo, hay en este texto un tamiz que le
cambió el registro al clásico relato
tangueril. Si el registro del tango se asoma
por los bordes, no deja de estar también
presente su vinculación con el discurso
fílmico. Estamos sin duda ante una obra que
invita a emprender muchas lecturas, lo que
en términos literarios supone un hallazgo.
Cito, por último, las palabras de Griselda
García, autora del prólogo del libro, quien
sintetiza el valor de esta obra: “Estos
poemas desbordan plena vida vivida, tienen
calle, hay un exceso que se hizo arte y eso
es para celebrar”.
*
*
*
REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA
Título: “Infamélica”
Autor: Rolando Revagliatti
Prólogo: Griselda García
Género: Lírica
Ilustración de tapa: Andrés Casciani
Edición: 3.ª (1.ª, Febrero 2010)
Editorial: Leviatán
Sede: Ciudad de Buenos Aires
(Argentina)
Año de publicación: Agosto de 2022
Formato: 20 x 14 cm; encuadernación
en rústica
Número de páginas: 98
*
*
*
Selección
de
poemas
No me agradaba
No me agradaba creer
que podría vivir
sin mí
Y otra cosa:
Estrictamente
no la maté:
sólo permití que su muerte
sucediera
*
Quien me gusta
Aquí está: conmigo
No me gusta
Su compañía consolida
mi raquitismo
e inmovilidad
Quien me gusta
sepulta
mientras
su vigor.
*
Adela
Adela es toda
soltera tanto como
su madre es toda
casada
No avizoramos que Adela
llegue a ser como
su madre
Su madre nunca fue
tan soltera como
Adela lo es.
*
Nada es imposible
No es imposible que sean treinta
los años que hace que no la veo
Con ella convivo
—no es imposible—
desde hace treinta años
Mi ceguera
y ella:
nada es imposible
*
Me agravia
Algo raro sucede
y ese algo raro sustancioso que sucede
no me sucede a mí
Ese algo raro me agravia
ya que ese sustancioso
algo raro que sucede
no me sucede
Algo raro sucede
entre esa loquita y usted
¡malditos!
algo raro sucede.
*
* *
Irma Verolín
(Ciudad de Buenos Aires,
1953) es una escritora
argentina cuya obra
abarca la narrativa en
sus manifestaciones de
cuento y novela, y la
poesía. Su trayectoria
se ha desarrollado de
manera sostenida desde
la década de 1980, con
una producción diversa
que incluye también
literatura
infanto-juvenil y una
significativa proyección
nacional e
internacional.
En el género del cuento ha
publicado Hay una nena que
gira (Ed. Torres Agüero,
Buenos Aires, 1988), La
escalera del patio gris (Ed.
Último Reino, Buenos Aires,
1997), Una luz que encandila
(Municipalidad de El Colorado,
Formosa, 2009), Una foto de
Einstein tocando el violín
(Eds. EM, Buenos Aires, 2012),
Fervorosas historias de
mujeres y hombres (Ed.
CICCUS, Buenos Aires, 2021) y
Cuentos de mujeres leves
(Ed. Palabrava, Santa Fe, 2023).
En mayo de 2024, la Ed. española
Ápeiron (Madrid) publicó
Relatos del fin del mundo,
que amplía su producción
cuentística más reciente y
refuerza la difusión
internacional de su obra.
Como novelista es autora de
El puño del tiempo (Ed.
Emecé, Buenos Aires, 1994),
El camino de los viajeros
(Ed. de la Universidad Nacional
del Litoral, Santa Fe,
Argentina, 2012) y La mujer
invisible (Ed. Moglia,
Corrientes, 2018). Tres de estas
novelas resultaron finalistas en
premios de relevancia en el
ámbito literario argentino,
entre ellos los premios Clarín,
Fortabat, La Nación de Novela y
Planeta de Argentina.
A partir de 2014 inició una
etapa de publicación poética con
De madrugada (Eds. del
Dock, Buenos Aires, 2014),
Los días (Ed. de la
Fundación Victoria Ocampo,
Buenos Aires, 2015), obra que
obtuvo el Primer Premio
Fundación Victoria Ocampo, y
Árbol de mis ancestros (Ed.
Palabrava, Santa Fe, 2018).
Algunos de los textos ya citados
han sido traducidos al inglés,
alemán, italiano, ruso y
portugués. En 1999 fue becaria
del Fondo Nacional de las Artes,
y su labor literaria ha sido
reconocida con numerosas
distinciones, entre las que se
destacan el Premio Emecé, el
Primer Premio Municipal de la
Ciudad de Buenos Aires, el
Primer Premio Internacional de
Puerto Rico, el Primer Premio
Internacional de Novela Mercosur
y el Primer Premio Internacional
Macedonio Fernández.